lunes, 13 de septiembre de 2010

Iberízate... V2.0 Sacha!

El avión toca tierra, frenos, y abren las salidas laterales de las turbinas desviando la salida del aire hacia los lados. Al contrario de lo que muchos creen, los motores no invierten el giro… eso es imposible! es un aparato que viene girando a casi 23 mil revoluciones por minuto…como cojones quieres frenarlo y hacerle girar al contrario en…300 metros? Para cuando el motor tuviera la fuerza necesaria para empezar a frenar toneladas de hierro los del C.S.I ya estarían contentos con sus palitas de arena cual niño en la playa…


-Esto es una pierna?

-Si

-uff, y esto es una oreja?

- Si.

- Pregúntale que les ha pasado!..


Como siempre, la gente hace caso omiso a eso de:


“Por favor permanezcan en sus asientos con los cinturones de seguridad abrochados hasta que el avión este completamente parado”


Si, claro.


Entre el montón de clicks de desabroches de cinturones y teléfonos móviles encendiéndose, la azafata comandante publicita no sé que por los altavoces (como si se les entendiera algo) e informa de las conexiones con otros vuelos. La nuestra, K75, mal asunto, nos toca atravesar toda la terminal e ir en ese trencito subterráneo sin conductor.


Me pongo de pié. Delante de mi, el niño que ha estado todo el viaje peleando con su consola y gritando. La madre, una joven de pelo castaño con un parecido increíble a alguien que no recuerdo pasaba absolutamente de él, como si sus oídos estuvieran entrenados para anular las frecuencias en las que si hijo pegaba pequeños alaridos.


El niño sabe que me molestaba, supongo que en alguno de sus saltitos por encima del asiento delantero habrá notado mi mirada asesina… y eso les divierte, mas que asustarles.


La madre abre el compartimento de las maletas justo encima del niño.


Una mochila se desprende y cae súbitamente hacia la cabeza éste...


Se forma un silencio instantáneo, con la velocidad de un rayo estiro mi brazo y cojo la mochila…


La mía, un compartimento justo al lado. La otra, la de la madre aplasta al niño haciendo que ésta suelte la otra mochila que había cogido haciendo que ambas impacten sobre su pequeño demoñito. Instantáneamente una carcajada se me escapa.


-Qué? Intenté evitarlo, no me has escuchado cuando dije eh eh eh eh ehhhhh! Y estiraba mis ojos apuntando a la mochila?

- ¿?


Me giro, Sacha y compañía tenían ya sus pertenencias al lado y Sacha inclina la cabeza sonriendo como saludando a lo chino.


Comienza el desembarque, lo primero que hago luego de salir del túnel es buscar un panel informativo. Ahá! Lo sabía, nuestra querida azafata ha cumplido con su labor, y nos ha dado la conexión equivocada. K75 nos llevaría a Chile… la nuestra es la M8.


Justo cuando estoy saliendo de la cinta miro el reloj y sé que no llegaremos. Nos faltan 16 minutos, el tren sólo... tarda 14!!! ni siendo Flatulen Man y viajando a la velocidad de un pedo llegaría al vuelo de conexión. Para colmo, me giro, Sacha pelea con su maleta entre dos tíos grandes y con su idiotismo y falta de caballerosidad proporcionales al tamaño de sus bíceps.


Me resigno, lo admito, no puedo dejarles solos, se perderán… y eso como poco.


Corro hacia la salida de la escalera mecánica donde estaban intentando ayudarles, cojo la maleta grande de un empujón le clavo el asa a uno de los tíos grandotes… mirada de cabreo y sobada de esternón.


- Disculpa.

- No pasa nada.

- No, no, que disculpes, que te muevas, no ves a esta pobre anciana queriendo salir de aquí? - Las salidas de las escaleras mecánicas son malos sitios para ponerse a hablar sobre tu colección de barbies -


Eso lo pensé, no se lo dije. Tampoco soy tan idiota.


- Vale, Sacha, tenemos que ir a las puertas M

- No, es la K75.

- No Sacha, la azafata se equivocó. Es parte de su trabajo.

- Y como lo sabes?


Apunto con mi dedo índice a la pantalla enorme, cojo la maleta de Sacha y le digo a flacucho…- Hay que correr…OK?


Miro los carteles, “Metro hacia estaciones K,L,M hacia allá <-


Comienza la carrera.


Me coloco la mochila como se debe, me amarro a la maleta de Sacha, y empiezo a dar zancos.


- Apartaos! Apartaos! Seguridad Social! Apartaos!


No se me ocurrió otra cosa.


Tras avanzar un poco y después de haber aplastado a unos cuantos me giro para ver que Sacha y Behon siguen mis pasos. Efectivamente los siguen, si… pero 20 metros mas atrás!


Behon ya esta azul y Sacha no te creas que se parece a la princesa Leticia. NO, con cada respiro escupe y traga medio pulmón.


Vale, Plan B.


Joder! No hay plan B, queréis correr un poco!!!? Tanta ropa deportiva para nada? Un, dos, un, dos, hup hup! Os prometo un bote de oxigeno si llegamos a tiempo!


Le quito la maleta a Behon y sigo mi paso firme. En cierto punto pienso “Y si se están haciendo los locos y solo me hacen cargar con sus maletas?” asíque me giro para frenar semejante abuso.


Ahora Sacha está gris.


Vale, o actúan muy bien o de verdad están en las últimas…


Con mi mochila y con las 2 maletas mi ritmo decae, les tengo al lado, caminamos rápido y llegamos al maldito tren. Nos subimos en el primer coche, lo que deja a simple vista que no hay un conductor.


Sacha exclama:


- Nos movemos!

- Ahá, y cuanto más rápido lo hagamos, mejor.

- Pero es que…

- Que no hay conductor.

- Si.

- No te preocupes Sacha, es España, probablemente esté tomando un café...

- Pero como se mueve?

- Ah -(caramba…en que lío me he metido) - En realidad… van solos, son controlados por un ordenador, que además de seguro programó un Indio…

- Que bien no?- Dice Sacha justo en el momento en que el tren acelera de manera brusca haciéndole perder el equilibrio, le sujeto y le señalo una barra para que se pueda coger.

- Un Indio con exceso de cafeína – Dice Behon.

- Wow… habla? Le pregunto a Sacha señalando su marido.

- Si, a veces si… - sonroja Sacha.


Después de una par de cintas y escaleras mecánicas más, vislumbro el mostrador de la puerta M8. Me huelo lo peor. Las puertas de acceso cerradas y el avión que debería de estar del otro lado de la manga de embarque… No Está. Un grupo de personas agitando los brazos, enseñando relojes, secándose el sudor de la frente y el tío detrás del mostrador encogiéndose de hombros y señalando su monitor.


Sabía que iba a ser un día muy largo…


Continuará… 2...


GLR!

jueves, 15 de julio de 2010

Iberízate... V1.0 Nunca! ames al prójimo.

-Es el fin del mundo, prepara las maletas, te vienes conmigo.
-A donde?
-¿? Que mas da? Sube!

Y entonces cuando estaba a punto de conducir mi Lambo rumbo a “quemasdá” me despierto en un sobresalto. Estas cosas tendrían que prohibirlas...

Miro la hora, 5:35, falsa alarma, pensaba que había perdido el vuelo!!! Porque me consiguen vuelos en horas a las que no quiero levantarme si no es porque si?! No es que no me guste madrugar, me encantan los amaneceres y mas que nada en los que ya estoy despierto, lo que no me gusta es que me obliguen!

Intento dormir de nuevo pero no lo logro. Fácil, tengo un vuelo en 4 horas hacia Marruecos, cosa que no me mola mucho, y lo peor es que es por IBERIA, con una conexión entre ellos de 55 minutos... si, vamos, lo que se acerca al promedio de tiempo de retraso de sus vuelos! Además para adornar-la, en la T4 (la “nueva” terminal del aeropuerto de Madrid, Barajas -pongo “nueva” entre comillas porque ya lleva un tiempo, y sinceramente no quiero parecerme a esos tíos que siguen llamándole a los ordenadores y a las conexiones a Internet “nuevas tecnologías”... vaya).

Conociéndome ya, me levanto, tomo una ducha y mientras me seco me miro al espejo, “no estará tan mal Jou, ya has pasado por esto, un poco de calor, algún que otro hashmalahavasala hasabibi, y al hotel, acuérdate de no probar ese puto té que no te dejó dormir hasta las 7 de la mañana el año pasado” (en el Backstage, me hice amigo de quien los hacía, porque no había nadie mas con quien hablar y además me gustaba su turbante azul to' loco y se lo quería robar -sin éxito- y entre charla y charla me decía, prueba este té, te va a gustar, y este otro... -se vé muy mal que lo rechaces- y luego estaba yo que trepaba por las paredes)

Así que, bajo, pido un Taxi.

-Al aeropuerto perfavor.
-Per... que?
-Perque si.
-¿?

Una fila de espera bastante interesante en el mostrador B21, mal asunto, odio tener malos presentimientos, mas que nada porque se cumplen. Vuelo IB347 AO

-Cual es el problema? -Le pregunto a una mujer con pintas de india de la india de adelante-
-Ellos solo tienen un chico en ese mostrador.
-Ah, caramba. -Tiempo de utilizar mi tarjeta de Iberia Plus! Pienso, contento-

Me dirijo al mostrador todo triunfante con la tarjeta literalmente pegada en la frente. "Carlos" me vé llegar.

-Señor, en la fila por favor.
-Si te regalo un caramelo me atiendes primero?
-¿?

Se gira y sigue en lo suyo... que desconsiderado.

Pues nada, a la fila y el caramelo para mi.

Entablamos conversación con la india de la india, su nombre era Sacha, y su marido, un tipo delgado y mas bajo que ella, ambos entrados en edad, por no decir ancianos, cargaban unas maletas que metían miedo. El resto en inglés, pero para evitar traducir todo y escribir el doble, lo pongo directamente en castellano. O en Español, no sé, no me vengan con gilipolleces ahora.

-Estuve en Mumbai hace algún tiempo.
-Ah si? Te ha gustado?
-No.
-Uy, y eso?
-A mi es que esas cosas de la enorme diferencia entre clases sociales no es que me caiga muy bien.
-Con Behon vivimos en Londres desde hace unos 12 años ya. No hemos ido de vuelta desde entonces.
-Supongo que coincidimos que Mumbai no mola.
-No, si nos gusta mucho, pasa que no podemos porque tenemos unos problemas legales.
-Puede que me arrepienta... pero que os ha pasado?
-Uhm, teníamos una hija con otro matrimonio y cuando...
-Vale me he arrepentido. Que fila no? Y que calor hace.
-Jaja, y tu porque vas a Marruecos?
-Trabajo, ni mas, ni menos, no se me ocurriría ir de vacaciones allí.
-Pues hay gente que dice que es muy bonito.
-Si, y hay gente que dice lo mismo de Mumbai.

Conversación Off.

Hay veces que pienso que mi modo “imbécil” se activa demasiado pronto...

25 minutos después estábamos aún en la fila, Sacha no me decía nada hace rato pero se dedicaba a hablar en ingles con su marido, cosa que interpreté como una invitación a hablar, mas que nada por sus gestos, -retorcía su boca al hablar apuntándome-. Por momentos, entablaban conversaciones como notando enfado pero en hindú y ahí si que me daba la espalda.

-Les ha gustado Valencia? Solté sintiéndome un poco arrepentido por lo anterior.
-Oh, es hermosa, vives aquí?
-Si, esta cuidad me gusta demasiado, es lo único que me mantiene aquí.
-Trabajas?
-(No vivo del aire)Si, bastante.
-Con mi marido hemos pensado en pasar aquí nuestros últimos días, nos ha gustado muchísimo.
-Yo... es que, pero... enserio planeáis vuestros “últimos días” así como así?
-Si Jou, somos personas viejas ya.
-Bueno yo no diría lo mismo, si corremos hasta el siguiente mostrador de seguro me ganáis, tenéis un aspecto deportivo bastante bueno (vestían un chándal -ropa deportiva- los dos.)
-Estar bien a los 60's no te hace invencible Jou.

Zás! En toda la boca.

Me giro y veo que la cola había crecido de manera bastante notoria, casi al doble diría yo... ufff, va a ser que tenemos un problema. Me acerco al mostrador...

-Hey, loco, ahora es el momento...llama a los refuerzos!

Me mira y no me dice nada.

-Nos superan en números tío! Llama a la brigada ya!!! nos caemos, nos caemos!! retiradaaa! -Le susurro -fuerte- desde lejos (si, se que es una contradicción...pero se puede hacer! Es eso que haces cuando quieres despertar a alguien sin despertar al de al lado pero el tipo no te hace caso)

Me vuelve a mirar... nada. Este tío es mas frío que... algo muy frío.

La gente se empieza a ruborizar, faltan 30 minutos para que empiece el embarque. No llegamos ni de coña, sabiendo que después de esto viene el hermoso control de seguridad en donde tendremos que casi desnudarnos. Tiempo de activar mi super cabrón. Le digo a Sacha, - cuídeme la maleta por favor, voy a por los refuerzos- . Sacha me mira descolocada, yo sigo mi rumbo. “mostrador de Iberia” no se porque me da que no va a ser la primer vez que acuda a un mostrador similar hoy...

-Elisabeth (escrito en su hermosa placa) dice Carlos que vayas a ayudarle (adivinen de donde saqué su nombre)...
-Pero yo estoy aquí hoy, y tu quien eres?
-Un amigo de Carlos, está con mucha gente, que acudas allí por favor.
-Ok, ahora voy.

Nunca falla, porque la gente que lleva su nombre escrito en el pecho se olvida de ese hermoso detalle. Estoy cansado ya, Elisabeht me pasa corriendo, llega al mostrador antes que yo, habla con Carlos, Carlos se hace el desentendido, pero Elisabeth mira la fila y se pone en el mostrador siguiente, la gente se descontrola. Esto es demasiado para ser las 8:35 de la mañana...

Lo siguiente transcurre entre pasaportes, visados, manoseos y toqueteos con los de seguridad sin siquiera besitos entre tanto y tanto.

Estamos en hora, solo falta que nos habran la puerta, vamos piloto! Solo tienes que pasar 52 controles de seguridad y decir “Here's 347 Alpha Omega ready to boarding state, counting state”
Pero... se me da por seguir con la vista el brazo que nos introduciría en dicho aeroplano... caramba! No hay nada al final de ese brazo! Pienso en voz alta...

-Joder! Si nos hacen entrar en esa manga nos vamos a dar una ostia interesante. -Sacha que para mi sorpresa estaba justo detrás de mi ahora, me asusta haciendo que dé un salto cuando me pregunta-.
-Porque? Que pasa?
-Joer Sacha, que aquí el viejo soy yo! me vas a matar de un infarto! Mira... al final de la manga que lleva los pasajeros a... ves esa puerta que da a la nada? Pos ahí tendría que haber un avionsito enganchado... tu no traerás uno en tu maleta no?
-No.
-Pues es enorme.
-El Avión?
-No, bueno si, y tu maleta.


50 minutos después comienza el embarque, la gente me empuja, se alborota y detrás de mi tengo un huele nucas que me está poniendo nervioso...

-Pasa tío.
-Ok, gracias.
-Tiene cojones.
-Perdón?
-Tú, que tienes cojones estar empujando así, a ver si tienes los mismos cojones para llegar antes que yo...

Cara de poker. Pero se quedo delante y siguió empujando... no te creas tu que aun no se creía capaz de aterrizar antes que yo yendo en el mismo avión... so-penco.


CONTINUARÁ...

domingo, 21 de febrero de 2010

Las 77 cosas que mas odio

Las 77 cosas que más odio (y sin estar en orden de importancia).

1. Morirme.
2. Que me muerda un perro.
3. Los tíos que van escuchando música con su móvil.
4. Que me pise un tren.
5. La vecina de arriba cuando limpia.
6. La vecina de al lado cuando fo***.
7. Los que les pegan a los niños delante de mi.
8. Los que les pegan a los niños detrás de mi.
9. Los que les pegan a los niños.
10. Los que van caminando delante de ti y de repente se detienen.
11. Los que tardan en arrancar en un semáforo en verde.
12. Los que hablan con su móvil mientras conducen.
13. Los que chillan.
14. Los que no prestan atención.
15. Los pasotas.
16. Los helados.
17. Las pelis largas.
18. Los jueguitos de manos (no, esos no…los otros).
19. La ley del inverso cuadrático.
20. La gravedad.
21. Que alguien pase de mí.
22. Que la señora del supermercado después de un año me diga “cariño, estas solo hoy?’
23. Los que hablan con su móvil en sitios silenciosos y te obligan a enterarte de la historia.
24. Los mosquitos.
25. Las moscas.
26. Los insectos.
27. Los que hablan en el cine cuando empieza la peli.
28. Los que llegan tarde al cine cuando ya han empezado incluso los previews.
29. Los que salen en la CNN como expertos en cosas extremadamente extrañas.
30. Los toreros.
31. Los petardos (cuetes, bombas)
32. Las tías con voz extremadamente chillona.
33. Los que no hablan, pero hacen gestos.
34. El tío del bar de enfrente que se la da de mafioso italiano.
35. El olor que se queda en la ropa después que comes en un bar.
36. El humo en los clubs.
37. Los clubs.
38. Los músicos borrachos que van de estrella.
39. Los músicos abstemios que van de estrella.
40. Los músicos.
41. Los cuelgues de la informática.
42. Windows.
43. Linux.
44. macOS
45. Los que van de duros.
46. Los que van de blandos.
47. Los que llevan la música a tope en los coches.
48. El techno.
49. Los 90’s.
50. La cumbia.
51. La imparcialidad en los comentaristas deportivos.
52. La imparcialidad.
53. Las ganas de no tener ganas.
54. La gente que llora porque ha muerto un muerto.
55. Los que se piran.
56. Los que llegan extremadamente pronto.
57. Los que llegan en punto.
58. Los que no llegan.
59. Tener que hacer caca en baños públicos.
60. Los que “la tienen clara”.
61. Enrique Iglesias.
62. Telefónica.
63. El santo de turno.
64. La hipocresía mal desarrollada y/o aplicada.
65. Los mecánicos.
66. Los Médicos de toda clase, especie, aroma y color.
67. Los lunes muy lunes.
68. Los martes muy lunes.
69. Séte Gibernau.
70. Los que tiran basura por la calle.
71. Hacer cola (fila).
72. Que me despierten con prisas.
73. Tener que ir a dormir cuando no quiero.
74. Los elevadores con un “hola”- minutos eternos de silencio- y “hasta luego”.
75. No tener motivos para odiarte.
76. Los que piensan que odiar es malo y no saben lo divertido que puede tornarse.
77. …


Me he aburrido antes de terminar de odiar, será que odiar es como todo, y en algún momento es tambien aburrido?

Odio lo aburrido...
Ergo, odio odiar.