domingo, 20 de diciembre de 2009

Santa Claus existe!

Aprovechando las Navidades, y por cierta antipatía a las fechas (y no porque no sea creyente, -ni nada por el estilo… es mas bien porque odio los inventos que impulsan a un consumismo desenfrenado y casi estúpido-) voy a aprovechar a contaros algo.

Aunque no me creo escéptico de naturaleza, mis razones de malestar en estas fechas son la suma de falsedad, de mentira e interpretación pobre a un evento que, en cierto caso, debería de ser asumido de manera espiritual, y no como escusa para un festejo vano, una sanción económica a tu cuenta de banco, o un exceso de bienestar con el prójimo que es poco menos que hipócrita… o la suma de todas.

Si quieres ser buena gente puedes serlo todo el año, y leer a Paulo Coelho no te va a ayudar.

Recuerdo hace un tiempo haberme encontrado en una mesa de Navidad, rodeado de seres pocos conocidos y obviamente en contra de mi voluntad…Yo y mi estado de “Dios dame paciencia, porque si me das fuerzas… les aniquilo”. Con los personajes típicos de una mesa llena de personas… el que no para de beber, la que no para de hablar, el deprimido, la triste, los enamoraditos, el listillo y el graciosillo.

En determinado momento Enamoradito1 saca algo de su bolsillo y le regala a Enamoradita2 un… regalito. Que mas?. Entonces Enamoradita2 toda emocionada y tras abrir lo que se convertiría en la caja de Pandora abraza a Enamoradito1 y se besan. Este en su papel bien representado y con cara de “babas tengo y babas doy” suelta la consabida

- Te lo ha traído Santa Claus… no me lo agradezcas a mi…jo jo
- Ohhhh que bonitooooooooo

Más babas.

Y entonces Graciosillo suelta:

- Jajaj, Santa Claus no existe Enamorado1, que? No te lo han contado tus padres?
- Y Listillo acompaña con – Tú si que eres listo, a ti te lo han dicho tus padres o lo has resuelto tu solito?

Y yo….

- Discrepo totalmente contigo...

Creo que ya es una de mis frases mas celebres…Los que me conocen personalmente, la han oído. Seguro. Se me tocaron los cajones, y ya para esa altura mi incomodidad alcanzaba cotas de inusitada elevación.

- No lo sabéis. No podéis demostrarlo y para arruinar un momento así hubiera molado que os quedarais en casa jugando a los soldaditos con las piezas del pesebre, o haciendo quien sabe qué con ellas...
- Graciosillo repara -Uy!, otro que no se lo han contado los padres!...
- Listillo se arremanga – Es sabido Tío, que Santa Claus no existe…
- Puedes demostrarlo?
- Estoy seguro de ello, jajaja.
- Esa no es mi pregunta, mi pregunta fue… puedes demostrarlo?

Silencio. Hasta los camareros iban en puntillas con tal de no crear un genocidio instantáneo.

Tensión.

Ahora me siento mejor, coño. Tantas bolas y luces, tantas cajitas adornadas y tanta Champagne tenían que terminar en algo bueno.

- OK, listillo, –empecé - voy a demostrarte lo que tu cabeza puede entender. Hasta donde yo sé, Tú no has visto nunca a Santa Claus , y por eso das por asumido que no existe.
- Ya, porque tu lo has visto seguro tío – suelta graciosillo riéndose a carcajadas.
- Tú calladito, que te vas a hacer daño, vete al rincón y si eso luego te siento en mi regazo y te lo cuento como para niños…

Graciosillo se quedó ahogado tragándose su propia carcajada. Para ese entonces ya me había encarado a Listillo y el resto de la mesa dejó de hacer lo que estaba haciendo… o sea… nada.

– Eres agnóstico por una razón en concreto? O solo lo eres porque es más divertido? Voy a hacer una demostración de tu manera de pensar, corta, levadiza e incorrecta, porque ya que vas de listo supongo que tienes una manera de demostrarme que entonces voy a estar equivocado… sino, vas a tener que dejar de ser agnóstico.

Supongamos que queremos demostrar empíricamente que Santa Claus no existe. Empecemos por algo, sus renos quizás. Renos voladores… hombre…habrase visto semejante cosa!

Para demostrarte que Santa Claus no existe organicemos un experimento científico loable. Juntemos… que!? Digamos 100 Renos, todos ellos muy bonicos con sus cuernos y todo. Y de alguna manera que no se como, les subiremos al edificio mas alto que se te ocurra.

- Como vas a subir cien renos a un edificio tío? Suelta Graciosillo
- Aún estás aquí?...

Una vez estén arriba les clavaremos un numero a un costado, bueno vale… para que no tengamos encima a los de Greenpeace o a la sociedad protectora de animales solo se los pintaremos. Necesitaremos de un Juez, y de un apuntador y bueno… si queremos ir de profesionales un quipo de cámaras. Voy a demostrarte que no puedes demostrar una negativa. Pueden los renos volar?

Bien, coloquemos a Reno número 1 en el borde del edificio…

Empujad.

Fiuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu… Pjjjj.

Apuntador, anote. 10:00 AM…NO, Uno menos. Este no vuela. Y comprobando miras hacia abajo… No, no vuela…

Numero dos por favor…

Empujad…

Fiuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu…….

Apuntador, anote. 10:01 AM…Tampoco! Dos menos, este ni vuela y creo que con la cornamenta jodió el cartel de “Stop” de abajo…

Ahora… podemos seguir hasta el final si quieres… Quizá el fallo se deba a la aerodinámica de los renos, y tengo que reconocer que no soy un experto en esa materia, pero vamos a acabar con una enorme montaña de Renos reventados en plena calle y probablemente un par de Policías Locales preguntándose de donde cojones provienen los Renos… - No lo sé pero aquí viene otro…dirá alguno de los dos…

Fiuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu…….


Bien, que hemos probado con este experimento?

- Que…
- Shhh! Calla, que asi eres menos repugnante… Hemos demostrado que los Renos no pueden volar?...

NO!

Lo que hemos demostrado es que en estas circunstancias, en este sitio, con estas situaciones climáticas como la presión atmosférica, temperatura y velocidad del viento, en esta posición geográfica, en esta temporada etcétera…. ESTOS 100 Renos no han podido volar o… Han escogido no hacerlo...

Si es lo segundo entonces sabemos algo por seguro… el coeficiente intelectual de los renos es deplorable… (aquí no pude evitar el reirme…solo)

Verás Listillo…

Tu no has visto a Santa Claus, ni yo. Y que mas dá? Pero en estas fechas la gente se pone en un tono en el que me mola verles. Son felices, y que mas quieres? Están ahí, creyendo que todo va bien, se juntan en familia, se critican entre si y tarde o temprano se dan un abrazo. Yo prefiero creer que estas fechas nos acercan a lo que tendría que ser una realidad… Por lo demás, quédate tu con tus coyunturas, yo casi prefiero verles asi y caminar sin cadenas sobre los pies. Brinda conmigo y dejales en paz…

Feliz Navidad. No?